jueves, 15 de noviembre de 2018

De vuelta al aula

Es definitivo. Aunque en apariencia no se parezca demasiado al aprendizaje del inglés o el francés (donde la gramática cobra gran importancia) mi incapacidad manifiesta para aprender un nuevo lenguaje, en esta ocasión el de signos por imperiosa necesidad, sigue latente. En mi primera clase sufrida esta tarde (nada tiene que ver con la profesora, que era excelente) me he vuelto a perder y trabar en más de una ocasión mientras miraba desconsoladamente como mis compañeros captaban rápidamente la gran densidad de terminología que se nos facilitó. Tal fue la debacle que cuando me tocó participar (es lo que tienen estas clases modernas, que no hay donde esconderse) tuve que articular en voz alta mis pobres avances mientras trataba de coordinar manos y dedos al mismo tiempo, rompiendo el casi sepulcral silencio que rodeaba al evento.


Está por ver cuanto he retenido del abecedario, los saludos, las presentaciones, los días de la semana, los meses del año o el anticipo de los números. La prueba de fuego llegará mañana cuando me enfrente de nuevo a mi alumno sordo tratando de prescindir, aunque sea un poquito, de la interprete.

Lo único que he sacado en claro es que como alumno de idiomas poco o nada he evolucionado en un cuarto de siglo. He vuelto a revolverme nervioso en la silla rezando para que no me tocase intervenir. Y ahora, en el interludio hasta la próxima clase, me tocará hacer lo de siempre, o sea, tratar de cubrir el déficit acumulado hoy para no estar más perdido en la siguiente fusta. Gracias a Dios que existe Youtube y podré repetir hasta la saciedad los vídeos que necesite al respecto (acabo de darme cuenta que tal vez los métodos repetitivos de toda la vida acaso hubiesen funcionado conmigo si hubiese perseverado un poco).

En fin, "parece que la cabra siempre tira al monte. Por cierto, estoy seguro que a mis alumnos les hubiese encantado verme en su pellejo. Y como pensamiento final solo preguntar cuándo llegarán las dichosas gafas de realidad aumentada con traducción simultánea que solucionarían mis problemas de un plumazo".

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