viernes, 25 de septiembre de 2015

Arcaico

Parece ayer cuando me encontré por primera vez con Internet, en monocromo y en modo texto, pero ya han pasado casi 20 años y cuesta creer lo que ha evolucionado la web en todo ese tiempo. Ha cambiado tanto que en la última reforma legislativa, la tan odiada LOMCE, se introdujo un nuevo contenido que hace referencia a la procedencia de la web.

Y aunque en principio se encuentra en el último bloque a impartir del curso, un servidor, que le encanta ir contracorriente, lo ha colocado en primer lugar. Así, de esta guisa, me he encontrado hoy en la tesitura de utilizar este blog de ejemplo de lo que son los estertores de la ya llamada web 2.0, la conocida web social, que en breve será fagocitada por la relumbrante y llamativa web 3.0, la rutilante web semántica que todos estamos esperando con ansia, donde la geolocalización, la inteligencia artificial y el Internet de las cosas se den la mano para facilitarnos la vida un poco, en vez de complicárnosla y robárnosla como ha hecho la web 2.0.

En fin, mi blog fue el centro de la clase del viernes y la realidad aumentada, los asistentes virtuales y los buscadores semánticos serán lo serán de la del lunes, hasta el destino coloca a cada uno en su lugar. Por cierto, "por si te estás preguntando cómo leches mis alumnos sabían lo que era un blog, es porque están emitiendo en Disney Channel una serie donde un perro hablador tiene un blog. Con eso lo digo todo".

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