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martes, 6 de febrero de 2018

Lo consiguió

Estoy simplemente estremecido. Elon Musk ha recortado en solito junto con una infinidad de ingenieros soñadores que ha tenido a bien contratar agostar esa Carrera Espacial que parecía abocada a un interminable parón después de los desastres de los transbordadores. Volvemos a poder soñar de nuevo con las estrellas como si fuésemos niños. Nunca vi (no soy lo suficiente viejo para haber asistido a los lanzamientos del programa Apolo) un ejemplo tan increíble de ingeniería bien hecha (da lo mismo que se haya perdido la etapa central). Este lanzamiento ha dejado a mi parecer tres imágenes para el recuerdo:

viernes, 22 de enero de 2010

La ciencia ficción en la realidad (13): El replicador

Hacia tiempo que no hacía una entrada de una de mis secciones favoritas, la dedicada a inventos que recuerdan demasiado a escenas de clásicos de la ciencia ficción. Hoy me he encontrado con lo que podríamos denominar el precursor del replicador que aparece en Star Trek.

Se trata de un concepto creado por dos estudiantes del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), Marcelo Coelho y Amit Zoran, que bajo el nombre de Cornucopia (traducido al cristiano, cuerno de la abundancia), parece que va a revolucionar los dispensadores de comida de medio planeta. Atento a la audacia, han creado una impresora 3D de comida. El principio es sencillo, en primera instancia, ya que utiliza inyectores de temperatura regulable para combinar sabores y texturas. Con este invento pretenden superar las limitaciones impuestas por las reglas de la cocina tradicional. Imagínate la posibilidades, dentro de 10 años puedes encontrarte en el supermercado comprando cartuchos de morcilla y nata montada para ganar un concurso de pinchos por ejemplo.

De todas formas están muy lejos de conseguir uno de los sueños de todos los trekkies del mundo, el replicador (estos ya tienen casi un comunicador con los móviles de nueva generación y el próximo tablet de Apple promete ser muy parecido a las tabletas de datos):



En fin, aunque es solamente un concepto y les queda mucho que remar para poder venderlo, "si yo fuese pastelero o heladero iría preparándome para aprender algún programa de CAD, por si las moscas".

viernes, 13 de febrero de 2009

Nenúfar de mar o el error de Darwin

Hoy, después de la entrega de flores, me he dedicado a preparar mi pincho para el "Concurso Internacional de TAPAS "Putaninos"". Como siempre quedaré en última posición. Mi presentación trata de rendir homenaje al 200º aniversario del nacimiento de Darwin y se llama "Nenúfar de mar o el error de Darwin" (dan premio también al mejor nombre).

Aquí te dejo un par de fotos de mi paupérrimo pincho:



Aunque tenga buena pinta "los hados están contra mi, ya que por alucinante que parezca, en el concurso portará el número 13 en un viernes 13, no podría ser más gafe".

miércoles, 2 de julio de 2008

In memoriam: Simone Ortega

A cada cual le puede gustar un tipo distinto de libro: manuales técnicos, novelas de ciencia ficción, novelas románticas, etc. Pero hay un libro que nunca falta en ninguna casa que se precie y que es de lectura obligada para cualquier adulto. No estoy hablando de "El Quijote" sino del archifamoso "1080 recetas de cocina".

Hoy ha fallecido su autora a los 89 años de edad en un asilo de ancianos de Madrid. Lo que poca gente sabe es su verdadero nombre: Simone Klein Ansaldy; y que tenía doble nacionalidad: francesa y española. El apellido lo adquirió al casarse con el ya fallecido editor españor José Ortega Spottorno.

Su libro constituye la biblia de la cocina de este país y ha marcado sobre todo los usos en la cocina de mi generación. Con más de 3.000.000 de ejemplares vendidos se ha convertido en la guía de consulta más utilizada en la actualidad cuando quieres aprender a realizar un plato nuevo. No hay receta que se escape a este maravilloso manual y está explicado con una sencillez extrema. Con medidas expresadas en cucharadas y vasos, su único defecto, tal vez, sea que está escrito para una tipología de familia que ya no existe: las mayor parte de las recetas están escritas para entre 4 y 6 comensales.

¿Quién puede olvidar también el confuso índice? Más de una vez he pensado que estaba volviéndome loco al no encontrar una receta, hasta que me daba cuenta que no se refería a la página sino al número de receta.

Más de una vez he hablado con cierto cariño de este libro y he citado un párrafo que siempre me ha hecho gracia. Aquí dejo constancia de él, en honor de la autora. Dentro de la receta "15 Caracoles" se puede leer:

"1.ª receta

Se ponen los caracoles en una cacerola amplia, con agua ligeramente templada (sólo quitado el frío) y que los cubra lo justo. Se ponen a fuego muy lento, hasta que salgan los bichos. Entonces se sube el fuego de repente y mucho y se cuecen durante media hora. Tirar este agua..."

Simplemente, para acabar, decir que: "Simone Ortega seguirá viviendo en nuestros corazones a través de sus inmortales recetas, que constituyen la verdadera base de la comida tradicional española del siglo XXI."