En muchas ocasiones me he preguntado como sería el final de este blog. Las posibilidades se han reducido abruptamente. Hacía tiempo que había superado la zona peligrosa de alta mortandad de blogs, donde la simple dejadez, la falta de disciplina o la carencia de lectores cobra su elevada cuota, dejando la Red llena de sueños rotos de lo que pudo ser y no fue. Ucronía latente como blog ya se encontraba consolidado, con un estilo más o menos definido. Así que su fin sólo podía llegar a través ciertos acontecimientos bien definidos: un cambio radical en mi vida (esposa, hijos, etc), la necesidad imperiosa de tiempo para iniciar un nuevo proyecto más sugerente o la aparición un crítico feroz y dañino (lo que en Internet se denomina troll).
Todo el mundo que me conoce sabe que es muy difícil que me enfade (de entrada tengo muchos amigos y alumnos que nunca me han visto en ese estado), hasta en alguna ocasión se me ha acusado de falta de sangre y se me ha criticado por ello. Pero esa es mi forma de ser y dudo mucho que vaya a cambiarla a mis 36 años de edad. Si ahora digo que he tardado en redactar lo que he escrito hasta el momento tres largos cuartos de hora, sólo los que realmente me conocen pueden dar cuenta de lo cabreado que estoy.
Siempre consideré este blog como una especie de válvula de escape para mis quehaceres diarios. Un lugar donde al mismo tiempo conjugaba mi pasión oculta por la escritura (nunca he considerado que mi nivel de escritura sea el necesario para desempeños más elevados como por ejemplo una novela y por la tanto no suelo alardear de él) y estaba en contacto con mis amigos, abriendo además la posibilidad de conocer gente nueva en este vehículo mágico que es Internet. Pero nunca busqué notoriedad (he rechazado algunas propuestas para colaborar con otros blogs o medios) o lucro (nunca he intentado rentabilizar mediante publicidad la visitas que recibe el blog). Se trataba simplemente del único reto que había conseguido hacer perdurar en el tiempo. Vamos, mi criatura.
Puede que no le dedique el tiempo necesario en ciertas ocasiones o que la calidad de los artículos decaiga, pero la realidad es que siempre está ahí, inserto en mi rutina diaria como si se tratase de lavarse los dientes o cenar. Ahora bien, lo que siempre he tenido claro es que lo primero en mi vida tiene que ser mi trabajo como profesor, un trabajo de calidad o eso espero (de esto pueden dar cuenta mis alumnos), donde no es posible andarse con medias tintas. Este blog es un hobby, necesario desde mi punto de vista pero no imprescindible.
Por otro lado, también soy una persona que acepta las críticas sin problemas, sacando de ellas la máxima cantidad de enseñanzas y modificando mi comportamiento en base a ellas en muchas ocasiones. No me siento en la montaña día a día adoctrinando mediante mis pobres conocimientos, qué lo son, mientras me hago el sordo ante las críticas.
Ahora bien, ¿por qué te cuento todo esto? Pues porque como si de una anunciación se tratase hoy definitivamente ha llegado a mi blog (o se ha desvelado, está por ver quien se apunta el tanto) el primer verdadero troll, dado que la fiel infantería que me acompaña a diario nunca ha dejado de ser una especie de familia baby troll, tolerable hasta el punto de que le dedico una entrada semanal desde la segunda semana de existencia de este blog. Pero lo que tenía su punto de gracia hasta el momento hoy se ha convertido en un ataque feroz hacia mi persona desde la cobardía del anonimato, dejado en una entrada ya casi pretérita (de la semana pasada) para mi disfrute personal y redactado cuidadosamente para provocar el máximo daño posible:
"NOTA AL AUTOR:
Supongo que usted suspenderá a sus alumnos por cometer faltas de ortografía... por tanto le pido que revise su artículo que tiene faltas a patadas. Por ejemplo no ha "tildado" ninguno de los "qué" ni los "cómo" y bastantes de ellos lo necesitan... (EJEMPLO: ...tendría que comprender ---que--- es la electricidad, ---como--- se consume y ---como--- se la facturan)
Parece que también la obsolescencia llega a los blogs, y donde antes se podía ver un blog cuidado, interesante, con análisis de películas,... ahora se aprecia un blog con artículos rápidos, improvisados con mil vídeos y refritos y a veces un poco chapucero.
En fin, menos mal que los comentarios de los lectores siguen estando al nivel hilarante que se espera."
Lector ucrónico
Reconozco que el artículo en cuestión necesitaba una buena revisión, ya que contaba con errores gramaticales y ortográficos de cuidado. Y que la culpa es mía por comportarme como uno de esos periodistas que criticaba en ese mismo artículo, pensando más en mandar el artículo a imprenta que en darle una segunda revisión (es lo que tiene estar escribiéndolo un sábado a medianoche). Ahora ya lo he revisado hasta donde mis pobres capacidades de escritura me lo permiten, porque por mucho que se ensalce la EGB y el BUP en estos tiempos de zozobra nunca recibí por parte de mis profesores de Lengua y Literatura una clase de escritura creativa, solamente crueles marcas de bolígrafo rojo en mis dictados y redacciones.
En cuanto al segundo párrafo, el que hace referencia a la calidad de los artículos, también acepto mi parte de culpa. Reconozco que durante el último curso ha decaído bastante el nivel del blog y que la mayoría de los artículos no merecen esa denominación. ¿Por qué ha ocurrido esto? Pues porque he tenido que reducir drásticamente el tiempo que le dedico al blog a raíz de mi desempeño profesional. Este curso he arribado a mi plaza definitiva y he tenido que preparar todas las asignaturas a impartir al ser nuevas para mi, ya que he pasado de ser un simple picapedrero de la ESO a convertirme en Jefe de Departamento, asumiendo por primera vez por ejemplo la preparación de un grupo para la Prueba de Acceso a las Enseñanzas Universitarias Oficiales de Grado (la antigua Selectividad). Si a esto le sumamos los momentos convulsos que estamos viviendo en los institutos a causa la temida LOMCE que hoy aprobó el Consejo de Ministros que desbarata cualquier planificación futura tanto en contenidos a impartir (los materiales generados durante este curso pueden llegar a tener una vida bastante limitada) como de estructura interna de los departamentos. Hecho que está creando una soterrada guerra interdepartamental para llegar en la mejor situación posible a la instantánea que realizará inspección en el momento de aplicación de la Ley en cuestión. Esa es la presión a la cual me encuentro sometido últimamente, una presión donde ya no cuenta sólo la calidad de mi desempeño profesional (de la que me encuentro bastante orgulloso) si no de hacerlo mejor que el compañero de al lado en aras de no ser suprimido por un simple criterio económico como ya está pasando en los institutos de esta comunidad autónoma desde el primer recorte en Educación (situación que se ahondará con la aplicación de la nueva Ley).
Así que puedo entender el desazón que produce a los lectores habituales del blog que nunca dejan comentarios en el blog (esa inmensa minoría de la que nunca hablo) el bajón del nivel del mismo. Y más cuando la única receta que he aplicado ha sido crear la Revista de Ucronía latente para servir mis fuentes habituales de información para la confección del blog con un filtrado mínimo.
Supongo que como lector te estarás preguntando que es lo que realmente me ha molestado del comentario anterior dado que estoy de acuerdo con la mayoría de las premisas defendidas por su autor. Pues ha sido el último párrafo. Primero por imitar el cierre de todos mis artículos (aquí está la mala uva). Y segundo por desconocer (o no, eso también está por ver) que en cierta forma han sido esos mismos comentaristas que ensalza los que han provocado la bajada del nivel del blog. Llegado este momento pido perdón por adelantado por si lo que voy a decir a continuación molesta a alguno de ellos, mi intención es demostrar a través de vuestros comentarios mi punto de vista. No es de cargo que una ácida crítica, que me toca en lo profesional, se utilice para elevar en los altares unos comentarios, que aun siendo hilarantes, están tan pobremente escritos tanto gramaticalmente como ortográficamente que dan vergüenza a sus propios autores una vez los ven escritos en el resumen semanal (o eso espero). El desconocimiento de las normas de puntuación es casi generalizado (hubo hasta uno que se vanagloriaba de poner punto después de cada interrogación) y la revisión de la redacción, nula salvo casos excepcionales. Pero puedo ir más lejos. Por ejemplo, esos largos análisis de películas perdidos en la noche de los tiempos a los que hace referencia el susodicho comentario merecían réplicas, cuando se dignaban en darlas ya que muchos de ellos se encuentran impolutos de comentarios, como las que sirvo a continuación:
"No dudo que sea altamente interesante, pero de verdad; ¿alguien se lee todos estos tochos?"
Fredy_ven_a_20
"me aburroooooooo"
Inzert
"Horror es leerse este tochazo. Por cierto no quiero pensar en el horror de escribirlo aunque sea en esa pantallia que tienes por "computador"."
Fredy_ven_a_20
"Yo sigo prefiriendo "Perseguida Hasta el Catre""
RK2
"Mas defraudao....."
Inzert
"Ecoooo"
RK2
"darkel te va a tocar actualizar aunque sólo sea para poner un comentario en este blog...
En cuanto a la entrada de Chuchi estoy totalmente de acuerdo con lo que ha escrito, básicamente porque sólo me he leído las mejores frases de la película."
Fredy_ven_a_20
"Seguro que la pelicula esta es un tostón de tres pares de narices, por lo menos te entretuvistes realizando esta entrada tan larga y aburrida como la pelicula."
Inzert
"Es en blanco y negro? al menos tendra sonido y no tendra letreros, verdad?"
Anónimo
"Una peli de/para gays."
Inzert
"Vaya espíritu olímpico que hace falta para llegar al final de algunas entradas"
Francesco Fiumara
"Qué cruel eres... con lo majo que era el ruiseñor."
Darío
"Menos argumento que una película de Lucía Lapiedra."
Darío
"Pero más que una de John holmes alias CocaCola 2 litros..."
Fredy_ven_a_20
"estas entradas cinematograficas son incomentables"
Darkel
"Si te pillas a Lucia Lapiedra en holograma... ¿Será invisible? porque realmente ella no está ahí, como la cuchara."
Inzert
Así que no es de extrañar que se me quitasen las ganas de realizar semejante esfuerzo, pues aunque nunca le he dicho, la realización de estas críticas me costaba unas cuatro o cinco horas de mi precioso tiempo. Tiempo completamente desperdiciado si la única gratificación que me encontraba al final una y otra vez era el desprecio de la fiel infantería que tanto se ensalza en el comentario en cuestión. Y me pregunto, si ya leía el blog por esa época, ¿dónde están sus comentarios defendiendo estos análisis?
Y aunque no lo parezca me estoy cabreando aún más según estoy escribiendo estas líneas dado que me estoy perdiendo la final de la Copa del Rey, pero la sangre me hierve por momentos y no puedo dejar de escribir cinco horas más tarde.
Obviamente este es mi blog y no voy a plegarme a los deseos de sus ocurrentes comentaristas, porque se convertiría en una vicisitud de vídeos graciosos y tetas sin ton ni son, algo a lo que me niego en redondo. La calidad tiene un precio. El esfuerzo tiene que ser valorado de alguna forma. Aún no estando de acuerdo necesariamente con mis elucubraciones más febriles, sí abriendo debates interesantes alrededor de estas.
En fin, supongo que Lector ucrónico nunca había recibido una contestación semejante a un comentario suyo (o acaso sí, es el problema de esconderse detrás del anonimato). No sé quien es, ni tengo interés en saberlo. Me da lo mismo que sea un reputado escritor o un amigo venido a menos. El problema es que el tiro le ha estado a punto de salir le por la culata, porque mi primer pensamiento al leer su comentario ha sido eliminar directamente el blog, pues como ya dije en la entradilla, esta es una de las razones por la cuales un blog longevo muere. La verdad es que en estos momentos no sé si estoy perdiendo vilmente el tiempo al mantener vivo algo que carece que completo interés a sus lectores. Así que abro en estos momentos el debate más importante de la historia de este blog en el cual como lector puedes verter tu opinión al respecto de todo lo que he escrito en las 1891 entradas precedentes. "¿Merece sobrevivir o debemos enterrarlo con honores en la quedada del próximo 8 de junio? Yo por mi parte, como autor único y que firma todos los artículos con su propio nombre, me reservo cualquier decisión al respecto. Solamente espero que el enfado se me pase después de acostarme, que ya no estoy acostumbrado a estos dislates. Y pido de nuevo perdón por mi pobre escritura, que al parecer no alcanza los altos estándares de ciertos lectores".