La historia de televisión está llena de momentos entrañables como la muerte de Chanquete o más agrestes como el pecho de Sabrina apenas vislumbrado una Nochevieja. Pues en plena efervescencia patriótica por el Mundial de fútbol y dentro de mis vacaciones de verano (lo cual da lugar a realizar actividades bastante estúpidas) vi el momento más ridículo de la historia televisiva de este país.
Asistí la elección del ganador del Mundial por el ya famoso pulpo Paul en el más riguroso directo (junto con otras 330.000 personas, el 10,5% de la audiencia en ese momento). Lo cual tiene delito ya que ésta aconteció después de estar contemplando a nuestro amigo cefalópodo evolucionar durante tres cuartos de hora por su acuario para decidir quien ganaría el partido por el tercer y cuarto puesto.
Por lo menos la elección de España fue rápida como se puede comprobar en el siguiente vídeo:
En fin, es triste reconocer que uno ha visto en directo y consciente de ello uno de los momentos más patéticos de nuestra historia televisiva, aunque podría ser peor: "Te imaginas que en el programa Minuto y resultado de La sexta realizasen una proyección de la quiniela cada domingo usando 15 pulpos gallegos para tal desempeño".
Por lo menos la elección de España fue rápida como se puede comprobar en el siguiente vídeo:
En fin, es triste reconocer que uno ha visto en directo y consciente de ello uno de los momentos más patéticos de nuestra historia televisiva, aunque podría ser peor: "Te imaginas que en el programa Minuto y resultado de La sexta realizasen una proyección de la quiniela cada domingo usando 15 pulpos gallegos para tal desempeño".



