martes, 13 de octubre de 2009

Sesión de palomitas (35): El banquete de boda

Hoy me toca comentar, con un poco de retraso, una de esas perlas que descubrí gracias a Canal Plus. Se trata de una película casi desconocida para el gran público actualmente (algo de lo que no me había dado cuenta hasta ahora, ya que cuando la incluí en la lista, todo el mundo me preguntaba por ella). Relegada con el paso de los años al grupo de películas de culto del cine gay (me parece alucinante que pueda hablarse de la existencia de ese grupo), sigue siendo una de las mejores películas de su director (yo soy de los pocos que aborrezco "Brokeback Mountain (En terreno vedado)" (2005)) y una comedia que se sigue copiando hasta la saciedad. Te dejo con "El banquete de boda" (1993).

El banquete de boda (1993)

Título original: Hsi yen (The Wedding Banquet)
Duración: 112 min
Director: Ang Lee
Guión: James Schamus, Ang Lee, Neil Feng
Música: Mader
Fotografía: Jong Lin
Reparto: Ah-Leh Gua, Sihung Lung, May Chin, Winston Chao
Sinopsis: Simon y Wai-Tung son una pareja gay que viven juntos en Manhattan. Para calmar las sospechas de los padres de Wai-Tung, Simon sugiere que organice una boda de conveniencia con Wei-Wei, una joven inmigrante que necesita la carta verde de inmigración para poder permanecer en los Estados Unidos. Pero cuando los padres de Wai-Tung vienen a Nueva York a la ceremonia, insisten en organizar el banquete, lo que traerá muchas complicaciones.

Ang Lee es uno de esos directores inclasificables en la actualidad. Más cercano a lo que podríamos considerar un artesano que un autor, ha sabido imprimir a su corta carrera un estilo que le acerca más a directores como John Huston o Howard Hawks, que a sus compañeros generacionales (estudió junto a Spike Lee, con el que comparte simplemente el apellido).

Nacido en Taiwan en 1954, es tal vez, junto con Zhang Yimou uno de los pocos directores chinos conocidos por el gran público, aunque ambos tomaron caminos bien distintos (cosa que supongo que viene de hecho de haber nacido a un lado distinto del Mar de China). Pero algo tienen en común, son los preferidos tanto por los críticos como por el gran público.

Su filmografía está compuesta por 11 películas que tienen cortes bien distintos. Sus tres primeras películas, realizadas en Taiwan, "Manos que empujan" (1992), "El banquete de boda" (1993) y "Comer, beber, amar" (1994), son tres comedias ligeras que tienen como nexo común la relación entre padres e hijos, y el contraste cultural entre occidente y oriente. De gran éxito en taquilla, las dos últimas tuvieron además nominación al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, además de rondar por todos los festivales de cine. A la postre, la película que hoy nos ocupa ganó el Oso de Oro de Berlín (en este festival les suele gustar mucho las películas asiáticas).

Con el reconocimiento internacional adquirido por estas tres producciones su aterrizaje en Hollywood no se hizo esperar, primero con una superproducción de época, "Sentido y sensibilidad" (1995), donde empezaría un idilio con los Oscars: siete nominaciones (entre ellas mejor película) y un Oscar al mejor guión adaptado para Emma Thompson (la verdadera protagonista de este proyecto). Y después su película más personal hasta el momento (digamos de autor), "La tormenta de hielo" (1997), y en la que tuvo un reparto de campanillas: Sigourney Weaver, Kevin Kline, Joan Allen, Christina Ricci, Tobey Maguire y Elijah Wood. Obviamente obtuvo su premio correspondiente: mejor guión en Cannes.

Y de pronto llega al primer punto de inflexión en su carrera rodando un western (sí, he dicho bien, un director chino dirigiendo una película del género norteamericano por antonomasia), "Cabalgando con el diablo" (1999). Ambientado en las postrimerías de la Guerra de Secesión, trata el tema desde el punto de vista del enfrentamiento vecinal (esta película no me termina de convencer mucho). Facturado el producto anterior, rápidamente se involucró en el rodaje de la primera superproducción norteamericana de artes marciales, "Tigre y dragón" (2000). Rompiendo sabiamente con los cánones del cine oriental fue capaz de construir una obra maestra donde la plasticidad y coreografía de los combates aún no se han olvidado. Este atrevimiento fue premiado con 10 nominaciones a los Oscars y 4 galardones, entre ellos el de mejor película de habla no inglesa.

Con el rédito conseguido con su anterior film se atrevió a dirigir una película de superhéroes, "Hulk" (2003), que se convirtió en su primer fracaso con el gran público (aunque recibiese buenas críticas). El film, que debía ser para aficionados a las palomitas con mantequilla, se transformó en un confuso estudio sobre la identidad del héroe, donde primaba demasiado lo estético sobre la argumentativo. Pero esto desliz no desanimó a nuestro director y se embarcó en un sugerente proyecto. Al ser el primer director asiático que se había atrevido a tratar abiertamente el tema de la homosexualidad, ¿por qué no repetir la jugada en Estados Unidos? Esto dio lugar a "Brokeback Mountain (En terreno vedado)" (2005), un western homosexual que encandiló tanto al gran público como a la crítica (salvo a mi amiga Christel y el que firma este artículo, que la aborrecemos con todo nuestro corazón), lo que provocó un aluvión de premios: Oscar a la mejor director, Globo de Oro a la mejor película dramática y al mejor director, BAFTA a la mejor película y León de Oro a la mejor película en Venecia.

Sobre sus dos últimas películas poco tengo que decir, ya que no he visto ninguna, simplemente citarlas: "Deseo, peligro (Lust, Caution)" (2007) (con otro León de Oro) y "Destino: Woodstock" (2009).

Bueno, vamos con nuestra película, "El banquete de boda" (1993). Se trata de una comedia que analiza sin tapujos el conflicto cultural y generacional existente entre padres e hijos. Para ello utiliza un matrimonio de conveniencia entre Wai Tung, un joven homosexual que quiere complacer a sus tradicionales padres, y Wei-Wei, una joven pintora que trata de conseguir la tan ansiada tarjeta verde (legalizar su situación en los Estados Unidos). Esto le permite construir un extraño triángulo amoroso donde la joven pareja de Wai Tung, Simon, actúa al mismo tiempo como motor y espectador de la historia (es el anclaje occidental que nos permite interactuar con los diferentes rituales que implica una boda china). La llegada de los padres de Wai Tung para asistir al enlace provoca el conflicto necesario para que la historia avance.

Se trata de una película llena de detalles, donde lo que creemos saber a primera vista de los personajes es volteado incesantemente hasta confluir en una final inesperado por su consistencia, ya que todo los personajes saben lo que está pasando en realidad pero por simple educación lo esconden a los demás, como si de un especie de pantomima se tratase. Es decir, que tiene ese toque especial de las viejas comedias americanas de los años 30 y 40, que se ha perdido en la actualidad en el cine que nos llega del otro lado del charco, donde el chiste fácil y el exabrupto campan a sus anchas.

Lo mejor del film:

  • La normalidad con la que trata el tema homosexual.
  • El conflicto de identidad nacional al presentar una boda entre dos cónyuges procedentes de ambos lados del Mar de China.
  • La siempre sobria interpretación del general retirado por el ya fallecido Sihung Lung (el verdadero protagonista de las tres primera películas de Ang Lee).
  • El banquete boda propiamente dicho. Una curiosa fusión entre una boda tradicional china y una boda tradicional cristiana.
  • Los diálogos, con frases memorables (dejo un pequeño ejemplo de ello en la sección de frases que se encuentra al final de este artículo).

Lo peor:

  • El epílogo final dura demasiado.
  • Me gustaría ver un poco más del banquete.

Entre las curiosidades que rodean a este film, las más importantes son:

  • El propio Ang Lee aparece en la película como uno de los invitados a la boda.
  • El guión fue escrito seis años antes.
  • La primera parte de la película está basada de una historia real de un amigo de Ang Lee.
  • Fue la película más ratio de rentabilidad de 1993. Costó un millón de dólares y recaudó 37 millones de dólares en todo el mundo (incluidos los Estados Unidos).

En cuanto al trailer, esta vez te presento dos versiones, la primera es la que se pudo ver en las salas de Taiwan:



Y el segunda es la que pudieron ver los espectadores norteamericanos:



Por último las frases y diálogos más famosos:

"Si no te relajas, serás asesinado por tu fisioterapeuta."

"Si te doy un dólar, ¿dejarás de tocar por un minuto?"

"- ¿Qué es esto?
- Mi especial de depresión.
- ¿De veras eres tan pobre?
- Sólo estoy deprimida."

"Tu club de solteros encontró a alguien adecuado para ti. Mide 1,72 centímetros y aunque sólo tiene un título de doctorado, también es cantante de ópera y habla cinco idiomas."

"Relájate. Tu familia política quiere conocerte, aunque seas una novia fea."

"Wai Tung es afortunado. Encontró una chica que sabe cocinar."

"Aunque los jóvenes queréis ser modernos, ¿qué es un boda sin un banquete?"

"Tened, una sopa para un rápido primogénito."

"Me emborracho con los anuncios de cerveza."

"Dios, y yo que pensaba que los chinos eran tranquilos y silenciosos genios de las matemáticas."

"Estás siendo testigo del resultado de 5000 años de represión sexual."

"Cada minuto de la noche de bodas vale 1000 piezas de oro."

"Ir de compras es un juego de mujeres. Requiere energía ilimitada."

"Tal vez haya cosas más importantes en la vida que esconderse en América."

En fin, una de esas películas que me gustan recordar por los buenos momentos que paso viéndola y "que ha servido, en cierta forma, de modelo para otras comedias que llegaron después, ya sea sobre el tema de las bodas exóticas, o sobre la homosexualidad".

2 comentarios:

  1. Menos argumento que una película de Lucía Lapiedra.

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  2. Pero más que una de John holmes alias CocaCola 2 litros...

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